¿Estamos viviendo una crisis de lectura o una crisis de atención?

«La gente ya no lee.»

Los datos cuentan una historia distinta. Leemos más que nunca: correos, mensajes, noticias, publicaciones. Lo que no hacemos es sostener por mucho tiempo la atención sobre una sola idea.

Esa es la verdadera crisis. No de lectura, sino de atención.

Según Pew Research Center, tres de cada cuatro adultos en Estados Unidos leyeron o escucharon al menos un libro durante el último año. Los libros siguen ahí. Los lectores también. Lo que se volvió escaso fue nuestra capacidad de sostener la atención.

Hace veinte años un libro competía con pocos rivales. Hoy compite con redes sociales, plataformas de streaming, IA y miles de estímulos. Hoy, un lector ya no compra un libro solo porque el autor sea conocido, sino porque espera encontrar una idea que le haga pensar, una historia que lo conmueva o un conocimiento que justifique el tiempo invertido.

En ese sentido, nunca había sido tan exigente ser escritor.

Antes de publicar cualquier texto, la pregunta debería ser siempre la misma: ¿esto merece ser leído?

La atención se convirtió en el recurso más escaso de nuestra época. Por eso, cada persona que abre un libro sigue haciendo algo casi radical: regalarle horas de su vida a las palabras de otro.

¿Tú qué piensas? ¿Crisis de lectura o crisis de atención?


Comentarios

Deja un comentario